jueves, 3 de noviembre de 2016

Once minutos primera lectura


En lo primero que e leído de el libro que eleg trata y empieza así:



Erase una vez una prostituta llamada María. Un momento. «Érase una vez» es la mejor manera de comenzar una historia para niños, mientras que «prostituta» es una palabra propia del mundo de los adultos. ¿Cómo puedo escribir un libro con esta aparente contradicción inicial? Pero, en fin, como en cada momento de nuestras vidas tenemos un pie en el cuento de hadas y otro en el abismo, vamos a mantener este comienzo:


Érase una vez una prostituta llamada María. Como todas las prostitutas, había nacido virgen e inocente, y durante su adolescencia había soñado con encontrar al hombre su vida (rico, guapo, inteligente), casarse (vestida de novia), tener dos hijos (que serían famosos cuando creciesen) y vivir en una bonita casa (con vistas al mar). 


Su padre era vendedor ambulante, su madre costurera, su ciudad en el interior del Brasil tenía un solo cine, una discoteca, una sucursal bancaria, por eso María no dejaba de esperar el día en que su príncipe encantado llegaría sin avisar, arrebataría su corazón, y partiría con él a conquistar el mundo.


4 comentarios:

  1. TIENES RAZÓN ES UNA CONTRADICCIÓN,PERO CASI SIEMPRE LAS CONTRADICCIONES SON INTERESANTES Y POR LO QUE SE VE DE ESTA HISTORIA;VA HA SER DE LAS QUE TE ATRAPAN.

    ResponderEliminar
  2. Se ve que esta un poco confunda la historia pero de igual forma esta muy interesante

    ResponderEliminar
  3. El libro parece estar muy interante y que valdra la pena

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar